La retro-post vanguardia

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#LAB1

La retro-post vanguardia

 

En esta primera sesión del Laboratorio Vecinal, hicimos una puesta en común del laboratorio y sus intenciones. También se presentó el fanzine resultado de la Guerrilla Poética y tuvimos la oportunidad de escuchar a Dimas García Moreno y Francisco Villaverde, de Escuela Popular de Personas Adultas del Barrio del Pilar. Nos hablaron sobre las acciones vecinales que realizaron en la Vaguada en los años 70 y 80 en la charla “La retro-post-vanguardia y el barrio del pilar”. Sus intervenciones, desde su grupo Vomitus Interruptus, se basaban en un humor que ponía en juego complicidades con el público de una manera muy inteligente, rompiendo barreras de lógicas usuales, como decían ellos de la “nada más absoluta” a la “miseria, para ir a lo peor”. Pintadas en la calle como “el arte es un acto” nos dieron la clave de que la acción artística ha sido muy importante para el modo de operar en el barrio.

Tras la conferencia que dieron en el laboratorio del 15 de septiembre: La retro-post- Vanguardia y el Barrio del Pilar, pudimos conocer el espectro de intervención de estos vecinos componentes de la Escuela Popular de Adultos, que con su creatividad generaron un lugar de encuentros artísticos muy esperados por el público del Barrio, por lo inesperados e inusuales en un barrio como el del Pilar en los años 80. Conocedores de la performance de los 60/70 (amantes de la obra de Cage, encuentros de Pamplona, etc.) reactualizaron en la charla (a la que acudieron bastantes vecinos/as) las acciones que establecieron. Este encuentro nos sirvió para generar un campo de memoria (recopilación de datos) y de pensar en rehacerlas en el presente para activar esa relación con el pasado.

Sus intervenciones fueron desde acciones performativas presentadas en la Escuela de Adultos, (del 83 al 84) de un corte más conceptual y absurdo, exposiciones de arte “pop-conceptual”, actuaciones de música con su grupo Vomitus interruptus, e incursiones en las fiestas del Pilar con la instalación performativa de Monumento al vecino desconocido.

La relación con el arte contemporáneo para ellos ha sido muy importante sea en su formación y en su pedagogía, por ejemplo incluso en su implicación en la Escuela Popular de Adultos iban a ARCO con los alumnos a ver exposiciones.

Sus intervenciones, desde su grupo Vomitus interruptus, se basaban en un humor que ponía en juego complicidades con el público de una manera muy inteligente, rompiendo barreras de lógicas usuales, como decían ellos de la “nada más absoluta” a la “miseria, para ir a lo peor”. Pintadas en la calle como “el arte es un acto” nos dieron la clave de que la acción artística ha sido muy importante para el modo de operar en el barrio.

Definen sus incursiones como Protopost-pop: anterior y después al pop a la vez.

Por medio de la improvisación ponían en valor lo “cutre” mediante una puesta en escena del no saber hacer o el hacer mal las cosas. Un juego irónico con la articulación del mensaje de la acción artística, ruptura de lógicas mediante la valorización de acciones inútiles (y absurdas) como era la misiva de apoyar al pueblo oprimido de Caledonia. En la música temas que tocaban como; Mi mamá me ama, y yo amo a mi mamá, bis.

Otras instalaciones performáticas como el Transmogidificar del cerebro, realizado con un antiguo secador de peluquería de pie u otras a pie de calle como crear una especie de jaula de pájaros llena de papeletas durante en las elecciones,  para generar guiños provocativos.